miércoles, 29 de febrero de 2012

Spot Millonario

En la voz de Lizbeth Rodriguez


Precampañas, elecciones  y televisoras son un grupo muy organizado pero caótico a la vez,  IFE se empeña a que nosotros como ciudadanos estemos enterados de los participantes en las elecciones de cualquier puesto burocrático, gracias a los spot que pueden desplazar su publicidad por radio o televisión. Presidencia, Senado y Cámara de Diputados son los casi 10 millones de spot que los partidos políticos tienen en el  proceso electoral y del cual se desempeñan a crear spots para una buena publicidad. Dinero, dinero y más dinero se invierten a estos spots, grandes cantidades y personas se ven involucradas para la creatividad de estos. En este  año, el gasto electoral de los partidos políticos superó los mil 500 millones de pesos, de los cuales incluye un  análisis del IFE, el gasto en medios electrónicos se destinaron poco más de 800 millones de pesos, según los reportes enviados al instituto. Si asumiéramos  un acto de buena fe que partidos políticos, candidatos y medios de comunicación fueran almas caritativas con los ciudadanos de cumplir la ley, ya no fuera su  situación  incertidumbre total.
            Aún no queda claro, al menos para mí, no importaría el alto gasto que hace en los spot que es de lo cual está demasiado elevado para simplemente manipular con la publicidad de persuasión a las personas. Y la situación empieza poco a poco a empeorar ya que se acerca los días de la elección presidencial partidos fuertes,  grandes años de trayectoria y grandes historias que han marcado la historia de México es lo que pasa cada 6 años donde los spot son millonarios al llegar a nuestros ojo y oídos para crear una gran satisfacción de credibilidad en nuestras mentes y credencial electoral, ojala la fe que crean en sus palabras, imágenes  y pues spots no se pierdan, y así no perder más de la que ya hemos perdido.

De carácter animoso

En la voz de María José Torreblanca

De pequeños jugamos a ser grandes, en convertirnos en un ser poderoso que salva el mundo de todo mal, que no sufre y es indestructible, en ser la mamá más cariñosa para aquel viejo mono de trapo; creemos en un futuro sencillo y armonioso, llenos de esperanza y una hambre inmensa de vida.

Recuerdo mi infancia como la de cualquier otro niño, momentos de alegría y rabietas, los típicos juegos, nada complejo que fuera producto de las nuevas tecnologías -en comparación de los niños de hoy- pues mi sobrina de 6 años ya tiene una cuenta en Facebook y su primer celular le fue obsequiado hace 3 navidades; las cosas eran más sencillas, austeras quizá, encontraba entretenimiento en cosas simples, y si algo me era de especial agrado, era escribir. Creo que mis primeras redacciones, aunque infantiles y cursis, fueron cartas a mi mamá, las hacía sin ningún motivo y a todo momento, y más que por el hecho de expresar mi amor y admiración a esta figura, encontraba esa alegría que solo siente un niño al hacer algo que le gusta. Cuando descubrí la rima elaboraba algunos 5 o 6 versos, la idea de hacer sonar las oraciones de manera singular, y que aquello tuviera un sentido especial me era gratificante, después vinieron cuentos o simples pensamientos. Las palabras siempre ejercieron un poder sobre mí, la sola construcción de letras y su significado, inclusive empecé a leer el diccionario trazándome la meta de aprender por mínimo una palabra diariamente, aunque creo que nunca busqué las palabras, ellas llegaron a mi.

Al llegar el momento de escoger a lo que me dedicaría se presentó una confusión, pues aunque siempre había gustado de la escritura, por la sociedad, la familia, otras influencias externas o mismas confusiones de la adolescencia, no estaba segura que mi hobbie fuera lo suficientemente fuerte como para pasar el resto de mi vida haciéndolo, en aspectos de oportunidad de trabajo, solvencia económica, calidad de vida, etc. Veo que este ha sido el factor común para muchos de mis compañeros; en pláticas en convivencias sociales cuando surge el "¿Y tú que estudias?", decir ciencias de la comunicación es dar una idea a la persona de quién eres, una idea errónea la mayoría de las veces, por esta percepción que se tiene de que quienes optan por esa licenciatura son los que quisieron irse por el camino fácil, por el choro, o el chisme, asuntos superfluos, y si acaso les llega una ligera idea de periodismo. Pero aveces es así, todos conocemos al que se integra a la carrera por ser la que le dijeron resultaría más fácil, o porque les gustan las noticias del espectáculo, y esa es la única idea que proyecta el comunicólogo, al menos para aquellos que no saben lo que es ser un estudiante de las ciencias de la comunicación, pienso que la sociedad no se encuentra lo suficientemente informada al respecto, y en parte es por culpa del mismo comunicólogo, que no se empeña en limpiar su imagen y demostrar que es más que chismes, morbo y un intento de llegar a los reflectores; y con esa imagen será difícil llegar a una empresa y hacer ver que tenemos cualidades, aptitudes y habilidades que nos hacen valiosos. Puedo decir que no me arrepiento de haber elegido esta profesión, pues en este semestre más que en otros me doy cuenta de que es lo que se apega a mis intereses, que nadie busca tener ciertos gustos o habilidades, sino que cada persona está integrada por un paquete de herramientas, por decirlo así, que le permiten sentirse identificados con una u otra carrera, y aquel que se deja llevar por ese sentimiento más allá que por la influencia de los que no saben, ya se encuentra a la mitad del camino, lo demás corresponde al empeño y esfuerzo con el que se vaya desarrollando.

¡Ánimo compañeros!

Polvo Libre


En la voz de Yubel Sánchez.

A veces la realidad no llena, no satisface, no abastece las necesidades. La realidad del mexicano llena de carencias, de mortificaciones, de falta de oportunidades, hace que de una forma u otra se busque la salida a tanta marginidad, por eso algunos; los más afortunados de los marginados; se sumergen  a un mundo virtual, tratando de encontrar la salida a los problemas o por lo menos olvidarlos por un rato. Los otros, los más atrevidos o menos informados talvez, encuentran en los estupefacientes el escape; entonces su realidad se vuelve verde, azul, amarillo, los pleitos internos se van, junto con las deudas económicas y las enfermedades, creando matices casi perfectos en la mente.
             No es difícil encontrar los estragos de las drogas en la sociedad, la primera vez que vi a alguien aspirando de una bolsa amarilla tenía 12 años quizá menos y no fue necesario buscarlo, simplemente estuvo ahí cuando iba rumbo a la escuela o a la tienda a comprar dulces, supongo que para la mayoría de nosotros la primera vez también fue inesperada. Pleitos callejeros, vagabundos, matrimonios arruinados y demás son sus resultados. Pero lo peor es la actual guerra entre los carteles del tráfico, que a muchos inocentes ha dejado en el camino y el desperdicio de dinero que hace el gobierno para “combatirlo”.
¿Y si distintos problemas de ese índole pudieran evitarse legalizando las drogas? Hace días hablaba con una testigo de jehová respecto al tema y se asustó dijo que “las cosas se iban a poner más feas” si esto sucedía, que cualquiera iba a poder drogarse, que iban a estar al alcance de los niños, que el mundo se volvería una sociedad de locos. Y me pregunto: ¿Acaso no estamos en ese punto ya? Las cosas no se pueden poner más feas, las drogas están en donde sea y el mundo está lleno de locos, entonces ¿Por qué no intentar algo nuevo?
La única realidad en la que hemos vivido es donde se prohíbe vender drogas, los que lo hacen son castigados con cárcel y tachados por la sociedad como malas personas. Pero no hay que hacernos tontos, las drogas fluyen, sabemos donde las venden o a quien debemos acudir para conseguirlas, conocemos a algún drogadicto, es un problema social con el cual hemos aprendido a vivir y nos cree problemas o no, se ha normalizado. Entonces normalicémonos, es cuestión de expandir nuestras mentes y pensar en el fortunio que esto nos traería. Para empezar ya no habrá pretexto por parte del gobierno para derrochar dinero público en el combate con el narcotráfico ¡fallido! y éste, quiero creer, se iría a distintas causas como la educación que tanta falta hace en este país ignorante y la salud. La legalización de las drogas también aseguraría una mejor calidad en los productos y se podría proporcionar dosis controladas a los consumidores.
Igual y no es la solución al todo del problema, pretender que ya no se venderá ilegalmente a menor precio o en mayores cantidades es tonto, pero por lo menos nos ayudará a crecer como sociedad, a cambiar, a evolucionar, y hacernos más tolerantes y por consiguiente obtener los beneficios antes mencionados.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Desde cuándo…


En la voz de Lizbeth Rodriguez

Este artículo escrito sobre la legalización de las  drogas  por Héctor Aguilar Camín habla sobre un tema que ha sido cuestionado durante años y cada año se vuelve  más problemático. Y como sociedad nos pone a pensar que pasaría si se aceptara ya que vivimos en tiempos de  una gran violencia gracias al narcomenudeo.

Explica algunos puntos a favor de la legislación de los cuales no los había pensado y me parecen muy ciertos,  uno de los primeros es que se  tendría un efecto en la ganancia del crimen organizado pues reduciría su capacidad de corrupción, reclutamiento y violencia. Otro punto a favor que dijo este artículo  es que abriría un espacio a la regeneración de barrios pobres que están tomados por el narcomenudeo del cual es un caso real, la necesidad de dinero a orilla  a los trabajos de mala vida, pero con tener algo de dinero para alimentarse no interesa si se emplea un trabajo mal ávido. Y sin darnos cuenta este problema sobre la legalización de las  drogas ayudaría también en la educación y salud. No contaba con esa información pero a como se  plantea estoy de acuerdo con él, ya que se implementa demasiado dinero y labor en contra del narcomenudeo y por lo tanto ese dinero y esfuerzo se emplearía en la educación y salud. Y algo comentado que es realmente cierto seria que México es una fuente fuerte en la producción y paso de mercancía de la cual ya no tendría problema en estar concentrándose en perseguir el tráfico, sino  que mejor en la seguridad publica en crímenes que afectan la vida diaria de los ciudadanos. En unos breves párrafos a los que lean este articulo como lo hizo conmigo nos cambiara de opinión y pondrá a pensar que pasaría si se legalizaran las drogas para un bien como nos lo dice o podría suceder lo contrario, pero un cambio siempre es bueno.

¡Ya dijo!


En la Voz de Yubel Sánchez.
Ayer leía una nota sobre la televisión de cable y la televisión abierta, las ventajes de una, desventajas de otra y viceversa. El artículo daba también porcentajes de incrementos en las ventas de empresas como: cablevisión, cablemás, etc. Así como una frase del señor Salinas Pliego justificando la salida de TV Azteca de la televisión de paga.
Algunos aumentos en las contrataciones de televisión por cable llegan hasta el 19.6%; incrementos que demuestran dos cosas: que los salarios están aumentando y por eso el mexicano ya cuenta con televisión de paga, o la programación gratuita es tan pero tan mala que no importa un gasto extra al mes con tal de evitarnos la molestia de ver programas como Laura o Cosas de la Vida; que en lugar de unir a la familia (título que se adjudican) degradan de una manera terrible al mexicano, poniendo en evidencia al esposo infiel, a la madre que abandona a sus hijos, o el hijo “nini” bandolero. ¿Realmente estos casos ayudan al mexicano a mejorar como persona? o sea ¿aquel hombre que es infiel al ver el programa deja de serlo, la madre sin escrúpulos que abandonó a sus hijos se va arrepentir de haberlo hecho o al flojo se le va a quitar lo flojo? O ¿Cuál es el propósito de esos programas entonces, solo hacer que una familia entera; actuada o no, se destruya frente a los ojos de miles de mexicanos (desgraciadamente)?
Y entonces el Sr. Salinas Pliego dice esto: "Y si me hablan de televisión abierta, es un sistema de distribución que data de 1930 y hoy con el Internet y el cable ya va de salida. Los contenidos son los que hacen la diferencia, si tenemos buenos contenidos la gente nos va a ver". El señor hablando de buenos contenidos, ¡por favor!, si hace lo mismo que Televisa con talk shows matutinos como “venga la alegría”, hasta malos nombres les ponen a los programas. Aparte asume que la mayoría del mexicano cuenta con Internet y cable y por lo tanto ahora tenemos que pagar por mantenernos informados, ¿en donde deja a los que no tienen? los marginados que se chinguen, ahora ¿si no tienes dinero para pagar televisión por cable entonces no tienes derecho a ver televisión con buenos contenidos?
La realidad es que Salinas Pliego y demás encargados de las televisoras nacionales son empresarios a quienes no les importa entretener y educar al pueblo con buena televisión. No les importa, ellos se lucran con la marginidad del pueblo - mientras menos sepan con menos se conforman- se agarran de valores familiares y religiosos para hacer creer al público que enseñan cosas buenas pero en realidad se burlan en nuestras caras diciendo: “te doy esto, porque es lo que te gusta ver” como si nuestro intelecto solo fuera capaz de soportar a “Chabelo” o “100 mexicanos DIJIERON”. Y mientras México les aplaude con ratings altos.

martes, 21 de febrero de 2012

Scrooge tenía razón, y vaya que si...

En la voz de María José Torreblanca


Buscando en las diferentes páginas por algún artículo que llamara mi atención, encontré en la Revista mexicana de comunicación este artículo llamado “Scrooge tenía razón” escrito por  Pilar Ramírez. El título llamó mi atención ya que siempre había estado en una postura similar a la que maneja el autor, creo que se le juzga demasiado al famoso personaje de Charles Dickens, para mí era más  una persona con convicciones y que simplemente no se dejaba llevar tan fácilmente por el pensamiento de los demás, aunado eso, su personalidad  gruñona y avara, lo hacían el villano perfecto de toda Navidad. Aun así, hubiera sido interesante conocer el porqué de la aberración de Scrooge ante dichas festividades.
Hoy difícilmente encontramos a alguna persona  que comparta ese sentimiento de indiferencia  por la fiesta, al contrario, parece que están esperando que se acerque la  fecha para empezar a comprar toda clase de artículos alusivos a la  fecha; como se describe en el artículo, las personas desde varios meses de anticipación se preparan para adueñarse de nuevos productos que apenas y pueden pagar, encharcándose hasta el siguiente año; quizá ese afán sea un intento de escape de la realidad, al ver que el año no ha sido lo que esperaban se ponen una venda en los ojos (de noche buenas y jo –jo- jo) con la esperanza de que el próximo año las cosas resulten mejor, y mientras, celebremos el final de año con toda la actitud positiva;  y eso está bien, pero no en un país en el que el salario mínimo es para reírse. Si tan solo los mexicanos fueran tan precavidos en otras cosas como para la navidad quizá las cosas fueran distintas, quizá sí podrían liquidar de manera tranquila las exorbitantes  compras navideñas. Pero es cierto, no es el mexicano quien tiene toda la culpa, la publicidad ejerce gran influencia sobre nosotros, nuevamente los empresarios encuentran una manera de incrementar su  fortuna, por desgracia sólo conocen un modus operandi – manipular a la sociedad al grado de dejarlos peor que como estaba-  Y no solamente en épocas decembrinas; hace apenas dos  meses de la fecha y  ya pasaron otras en las cuales la publicidad se encargó de exprimir la cartera de millones; el día de Reyes, el día de la candelaria, y ni hablar  de la más reciente, el 14 de febrero, fecha  de la cual ni yo me salvé. Pero así vivimos,   y al parecer así nos gusta, dándonos esos lujos que no siempre podemos solventar, pero el año que viene será mejor, ojalá…

miércoles, 15 de febrero de 2012

"El güero"


En la voz de Yubel Sánchez.

Un martes igual a muchos, no recuerdo la fecha exacta, “el güero”, como lo mencionó mi papá en una de las tantas anécdotas que me ha contado sobre su juventud, fue baleado por tres sujetos armados.
Ese día, saliendo de clases fui a visitar a mi abuela, caminaba aproximadamente tres casas antes de llegar y ya podía escuchar el sonido ensordecedor de la maquina cortadora de mi padre. Entré sin tocar, vi la sala de madera con cojines cafés y un cuadro grande rebosado de tonos azules que siempre me ha gustado observar, al fondo él trabajando en alguna ventana de aluminio color natural cromado. Saludé a mi papá y entre un fuerte abrazo y un beso en la cabeza me dijo -¿te acuerdas cuando te conté sobre el güero?- Si, contesté inmediatamente sin siquiera haberlo recordado realmente, entonces mi mente empezó a buscar entre tantas historias que ha amenizado nuestras comidas y recordé; mi padre tenía un perro que adoraba, se llamaba “Bobby” de ninguna raza en especifico. Un día tomándose unas cervezas con sus amigos cerca del taller mecánico de “el güero”, Bobby quien siempre estaba cerca de mi papá merodeaba en busca de comida supongo el taller mecánico, el güero sin saber de quien era el perro lo pateo fuertemente en el estomago, simplemente no lo quería ahí. El pobre perro salió corriendo entre aullidos para con su dueño. Papá al darse cuenta de la saña del golpe, se levanta y dice –Bueno ¿Qué te hizo el perro?, a lo que el güero contestó – Ah ¿es tu perro?, y soltó algunas carcajadas. Su risa alteró el enojo de mi padre, nunca ha sido una persona muy tolerante que digamos, se dirigió a él y de un golpe lo sentó en el piso, según su historia.  Desde esa ocasión se desataron conflictos entre ellos, aun siendo vecinos desde mucho tiempo atrás, hasta que un buen día se dieron la mano y limaron asperezas.
Todo eso pasaba por mi mente, recordando, mientras escuchaba  a mi papá decir – Pues lo mataron hace rato – me contó como la policía había llegado de nuevo tarde al lugar de los hechos; el taller “El güero”, que se encuentra hasta la fecha a espaldas de la casa de mi abuela, dividido ambos domicilios por tan solo una barda de ladrillos sin pintar. Me entró ese escalofrío que se siente al pensar en la muerte propia o de quien sea, me acordé que el señor a quien no conocí pero llegué a ver en distintas ocasiones llevando a su hijo a la escuela; un niño de aproximadamente 8 años, me sentí mal por él, peor aun cuando mi padre al continuar su platica me dijo que el niño, quien asiste a la misma escuela que mis hermanos, estaba ahí, en el taller junto a su padre al momento del atentado, los criminales no le hicieron nada y al mismo tiempo le hicieron lo peor.
Al día siguiente, en primera plana de “La i” y “Primera Hora”, entre un título escandaloso y una imagen ofensiva carente de toda moral y principio ético, estaba el Güero. Mi mamá lo conocía, al ver la imagen en el periódico se quedó sin palabras, ni siquiera quiso leer la nota. Me puse a pensar en la mamá de este hombre, la esposa, y más que nada en el niño, el trauma que el suceso debió ocasionarle, y aparte tener que lidiar con el recuerdo plasmado en un medio público para siempre. 
No sé si el güero estaba metido en “malos pasos”; profesión con la que marcan a todos los que han sido colgados, descuartizados, balaceados, etc., y esa fue la razón de su final fatal pero no me importa, ni tiene porque importarle a la sociedad mazatleca, ni a los reporteros, ni a los empresarios dueños de los periódicos. ¿En qué momento alguien que siempre ha sido irrelevante para la sociedad, los reporteros y los empresarios se vuelve importante, se vuelve noticia, se vuelve digno de una primera plana?, ¿En qué momento los niños aprendieron qué es una AK47?, ¿En qué momento se volvió más importante vender algunos ejemplares más que el respeto a la vida humana?, ¿En qué momento nos convertimos en monstruos hambrientos de sangre alimentados por monstruos hambrientos de plata?
No estoy en contra de informar, pienso que los periódicos son una fuente de información importante, indispensable. Estoy en contra de cada título exagerado y burlesco, cada imagen sangrienta carente de ética y moral, cada lector morboso, cada reportero inconciente, cada empresario avaro, cada uno de éstos le quita credibilidad al medio de comunicación escrito más viejo.

A favor de la palabra

En la voz de María José Torreblanca

Vivimos en un lugar dónde el pensar qué pasa al perecer no sirve de nada, simplemente por el hecho de que aunque estemos conscientes de lo que está mal o bien, somos parte de la población que no tiene derecho a opinar o alzar la voz, pues no será escuchada.  Seguramente podremos hablar de eso entre nosotros, presentar nuestras inconformidades con nuestro grupo cercano y llorar nuestras penas, consolarnos en nuestras desgracias y aprender a olvidarlas o, esconderlas, sin importar lo que hagamos con ellas parece no haber remedio más que vivir con esa inconformidad. Pero  ¿qué nos mantiene callados?, la opresión que nuestro pueblo sufre, el sometimiento al que estamos encadenados, el mismo en el que se encontraban los antepasados, no se si sea cuestión  de costumbre o miedo, que la mayoría no se atreva a hacer algo para romper ese silencio, tratar de luchar; la lucha quizá ya se haya hecho, pero en vano, en este mundo donde solamente tienen el privilegio y fortuna de ser tomados en cuenta las personas apoderadas, con recursos, que llegan a su status através del pisoteo de los demás, de su dolor y sus tragedias.
            La defensa de la palabra es un medio por el cual se puede llevar a cabo el cambio  - y me refiero al gran cambio- cambio que ha sido anhelado por tanta gente desde hace mucho tiempo y que ahora nos resulta difícil de creer, pareciera que lo más cercano a el son las películas, los sueños y las ilusiones, que son fusilados conforme pasa el tiempo para llegar a toparnos con una cruel realidad. Pero será posible que por medio de la palabra el pueblo entero se levante, junte fuerzas y arme voz, se convierta en digno opositor de las altas clases sociales que no han hecho más que aprovechar su situación para desfavorecer a los demás (la pregunta de todos los tiempos a la que la mayoría ya le dio respuesta).
            Ya todos sabemos que es una injusticia que mientras que la mayoría de las personas en América latina viven en las condiciones más deplorables, una pequeña fracción posea tanta riqueza que es ridícula. Quienes viven en la infortunia no tienen más que seguir con la cabeza agachada y utilizar medios de escape que en lugar de ser benéficos los trasladan a un oscuro porvenir, un porvenir que hoy vemos. Probablemente el lenguaje sea la única arma con la que se cuente, y el último recurso al que se puede recurrir, ahora todo se resume a el buen uso que le demos a la palabra.

martes, 14 de febrero de 2012

Los arrinconados


En voz alta de Lizbeth Rodriguez

Como  la frase lo dice  “educación laica y gratuita”, pero ¿en verdad lo es? Ahora  las nuevas formas de trabajos de tareas se realizan por medio de las tecnologías que no tiene nada de gratuitas, se piensa  que  ahora en este año todo mundo cuenta con su internet y computadora en casa, pero aunque exista un porciento que lo tenga hay otro porciento que no cuenta con él,  poseer una computadora, laptop, table etc. No es algo de algunos pesos y de la  cual la sociedad de un bajo ingreso no puede darse el lujo de tener.

Y es cuando resalta  el problema que presenta México con esa crisis que poco a poco se ha estado presenciando,  y es obviamente que el tener un salario no muy decoroso hace que no se resuelvan y sustenta varias necesidades,  el salario mínimo junto con el desempleo crean el dúo perfecto para decaer en la juventud en sus estudios, haciendo que lleguen a dejarlos por  falta de ingresos. La educación tomada como la herramienta perfecta para un mejor mañana pero como tenerla si no se puede ejercer, en donde quedaran esas ganas y sueños de querer realizar una diferencia en sus vidas, si ahora para contratar en los trabajos piden estudias a  preparatoria pero a secundaria es lo más lejos que algunos llegan a por carencia de  economía, ¿la educación laica y gratuita? No, no creo, ellos los desterrados por tener padres con salarios decorosos no pueden hacer más que salirse de sus estudios y ayudar en el mantenimiento de su casa, ¿y el país? El país, sigue su rumbo sin parar y mirar las personas que quedan en su paso sin leer y escribir o poder conseguir un trabajo estable. Es cuando se debe de cuestionar y observar que realmente no para todos la educación es laica y gratuita, existen todavía algunos desterrados de esas grandes oportunidades. 


miércoles, 8 de febrero de 2012

A caminar mundo.

En la voz de Yubel Sánchez.

El tiempo pasa volando y vuelo con él, entre cerros vestidos de naturaleza naranja y otros atiborrados de fría neblina, me encuentro. La presión del fuerte viento golpeando contra mi cara y el tiempo tratando de detener la huida, provocando esa sensación, esas ganas de escapar, esas ganas de volar.
Entre creencias, valores, amor y tráfico el tiempo pasa volando y me desvío de la realidad, buscando cosas donde no las hay, comiendo cosas que no debo, creyendo cosas que no son ciertas, encontrando cosas que tenía desde tiempo atrás; pero mis ojos están cerrados aunque aparenten alerta.
Enajenado, veo la vida pasar, siento el tiempo a través de mi físico y ni así logro entenderlo. Enciendo el televisor, río, me informo, salgo de casa y empiezo a volar, entre creencias, valores, amor y tráfico ni siquiera saludo a mi vecino, voy como un globo rojo dejando que la suave corriente de aire me lleve a donde quiera. Sin darme cuenta llega la noche, prendo el televisor y estoy enajenado.
Y entonces el mundo crea un monstruo, la publicidad me consume, la violencia me asusta y creo todo, soy tu títere, tu conejillo de indias, voto por ti, me uno a tus convicciones, soy parte de tu religión, quiero lo que tú quieres, me río de tus chistes, eres mejor que yo, actúo por inercia y no hago nada para detenerlo.
El tiempo pasó volando y siempre volé con él, como un globo rojo dejando que la suave corriente de aire me llevara a donde quisiera. Haciendo todo de prisa, amando tonterías, preocupándome por insignificancias, odiando todo lo diferente, y nunca fui nadie, porque siempre viví volando junto con el tiempo, nadie me dijo que la gente que vuela pasa desapercibida y aquellos que caminan van dejando huella a cada paso que dan, por más pequeño que sea el paso. A caminar mundo.

Ignorancia, Ignoremos.

En la voz de Lizbeth Rodriguez

Todo padre al ponerse  hablar o comentar sobre los avances ya sean tecnológicos que utilizan los adolescentes  o cómo  se comportan se sienten inseguros ya que no tienen un sustento de conocimientos que puedan ayudarles a debatir sobre ese acontecimiento. Es importante reconocer la gran diferencia de edad que cuentan algunos padre con respecto hacia sus hijos y como  el miedo al cambio los absorbe completamente, el cometer errores de los cuales no sepa como confrontarlo, pero uno de los problemas que está causando a la sociedad es el que algunos padres no quieren aceptar algunos cambios y los jóvenes están creciendo junto con esos avances lo que hace una gran barrera entre padres e hijos.

Esa ausencia a un conocimiento nuevo causa problemas ya que  el roll que llevan los jóvenes no es el mismo que los padres, ¿pero porque no quieren participar en él? Una respuesta seria sus supersticiones  que le influyeron desde pequeños, otra seria que los jóvenes sienten miedo  algunas veces que los padres pertenezcan a su mismo ámbito social, su contexto que forma parte de su persona, y de tal forma no les ayudan o permiten interactuar en el construyendo una barrera entre ellos. 

Es cuando se puede ver que al seguir creando nuevos avances o nuevas formas de convivir en los jóvenes, en los padres se crea un error ya que no se les toma encuentra su ignorancia hacia las nuevas etapas de la vida está implementando en los jóvenes  y se crea un espacio entre el padre y el hijo.

Abramos los ojos, pero primero la mente.


En la voz de María José Torreblanca


El hombre tiene diversas facultades que lo hacen destacarse de las demás especies; es racional, autónomo y persuasivo, es el ser que tiene una inmensa capacidad de convencimiento sobre los demás, dominación, y manipulación ante y hacia las masas, es útil y peligrosa a la vez, aquel que tenga la facilidad de tocar mentes y moldearlas a su modo se encuentra ante un don que requiere de responsabilidad, pero por otro lado, también podríamos pensar que no es especial quien sea capaz de manipular gente, sino que la gente es demasiado fácil de controlar; ahí podemos encontrar una paradoja, habrá personas que piensen de esa manera o de la contraria, pero la verdad es esta, las sociedades se ven altamente influenciadas por individuos, medios o imágenes, hay cientos de alternativas por las cuales llegar hacia el público y persuadirla de una u otra cosa, pero, ¿será esto benéfico? Lo que principalmente se creó pensando en una difusión eficaz de información probablemente haya sido algún truco que lejos de representar un bien hacia las personas, es una treta impulsada por  altos dirigentes que en aras de dominar a una población socialmente afectada la tratan de calmar o entretener con mensajitos, novelas y espectáculos pero, ¿no es esto una ofensa para nosotros?, ¿acaso dejamos de ser tan observadores que ahora nos despojamos de esa visión objetiva que nos impulsaba a analizar todo aquello que llegara a nosotros por cualquiera de nuestros sentidos?, qué hacer cuando la sociedad es tan maleable que cree en lo que se dice en cualquier medio impreso, cómo actuar cuando se pertenece a una masa movida por las palabras de algún dirigente embustero que no representa sino la voracidad del capitalismo, qué hacer cuando vivimos en esa sociedad en la que tal parece que la gente ha dejado de razonar, ha perdido esas facultades que lo distinguían de un primate para convertirse en un rebaño temeroso.

Personalmente, pienso que la educación es una herramienta vital para atacar este letargo intelectual que hace que nos movamos como unas marionetas manejadas por los hilos de empresarios que hablan bonito; corromper la ignorancia en la que nos encontramos inmersos, porque esa ignorancia no es más que una barrera, una barrera que nos dificulta el progreso colectivo que tanto ansiamos, una barrera de comunicación que necesitamos derribar.