miércoles, 7 de marzo de 2012

"No existe cultura sin sujeto ni sujeto sin cultura”


En la voz de Lizbeth Rodriguez

5 de Marzo se recibe  una grata invitación ,  una conferencia  que se realizaría  en las instalaciones de la biblioteca central de la Universidad Autónoma de Sinaloa, se nos dijo que el presentador de su  tema en investigación era un gran investigador con una  larga trayectoria, por lo cual minutos después  nos dirigimos a dicho lugar, tomando nuestro asientos se dio  por empezada la “Conferencia Magistral” de la cual cuando mire que decía magistral me entro el interés por saber porque se utilizaba esa palabra antes no utilizadas en otras conferencias que he asistido.
De repente Inicia  una grata presentación de profesores ya conocidos por mi tiempo en la escuela de los cuales algunos me dieron ya clases, pero todo se empieza a centrar en el invitado pero no era cualquiera sino una persona con un gran currículo  por sus estudios e investigaciones que ha realizado el Dr. Gilberto Guiménez Montiel que viene presentando su trabajo “La problemática de la globalización cultural “el Dr. Nos reseña una breve explicación de cómo ha estado creciendo con el paso de los años la cultura sus grandes cambios algo bruscos de los cuales se crean problemas en la organización social, la cultura es una parte importante en nosotros ya que aquí se incluye los valores, saberes y creencias, de lo cual estoy de acuerdo con él ya que dependiendo en donde nacemos es como nos van inculcando nuestra manera de ver la vida  y como nos comportamos en nuestra vida cotidiana y algo muy cierto dicho por el  Dr. Es que “no existe cultura sin sujeto ni sujeto sin cultura”, simples palabras pero precisas y muy cierta, no somos nada sin la cultura y esta  globalización que se está dando está haciendo a todos los individuos cada vez más semejantes, antes se  lograba distinguir las diferentes culturas que habían cuando se viajaba, pero ahora lo que a veces se ve lejos se está haciendo cada vez más  cerca, no creo que se detenga este cambio, ni creo que se puede pronosticar lo que sucederá unos años más ,pero algo si está claro la globalización cultural seguirá avanzando para bien, otras para mal, pero así se ve, así lo veo yo a mi manera, muy diferente en algo a lo del Dr. Pero es algo que todavía no se está globalizando en nuestra cultura nuestro propio punto de vista, nuestra opinión y es algo que quisiera que no se perdiera, ya que es algo muy distintivo de cada uno, ya que todo lo demás de alguna manera se puede globalizar. 

“Encuentre el camino o hágalo” - Granados Chapa.

En la voz de Yubel Sánchez

El camino es un sendero recto, a veces curvo, lleno de luz o lóbrego.  Al andar sobre él, nos topamos con  baches, piedras, pero también pasto y rosas. Volteamos en ambas direcciones y ramificaciones del camino forman nuevos, creando un laberinto lleno de oportunidades,  pero es decisión  del caminante escoger el correcto.
            Cuando era niña soñaba con hacer cosas maravillosas; doctora para revivir a mi primer conejo, policía para meter a la cárcel al mequetrefe que le robó la bicicleta a mi hermanito o maestra para ponerle 10 a todos mis amigos. Pero pasó el tiempo y me convertí en alguien que nunca pensé; la afición por la medicina y la policía caducó. Y sucumbió en mí el gusto por las palabras y los verbos.
 Ahora puedo decir; cuando sea grande quiero escribir y que me lean, quiero investigar, quiero analizar y dar a conocer lo que aprendí, quiero caminar por el camino correcto y si no existe hacerlo, quiero ser como él; el que vivió, hizo y proyectó verdadero periodismo, el que luchó por la libertad de expresión, el de la bondad, el del compromiso con la ética, el que enfrentó al poder sin miedo, y jamás dejó que nadie le quitara su pasión, aquel a quien Scherer llamaba “El licenciado”, y cumplió honradamente con su país y con su gente. El que no cayó en tentaciones de magnates, el valiente, el de la palabra precisa, recto, estricto, con una calidad humana envidiable.
Miguel Ángel Granados Chapa, uno de los mejores periodistas mexicanos. Dejó una huella imborrable en las columnas de Excélsior, Proceso, La jornada, Cine mundial, entre otros y con su vasta experiencia y conocimiento habló en voz alta para Radio Educación. Puso el ejemplo para aquellos que desean ser buenos periodistas y enseñó a los lectores a analizar la realidad del país. "El que nunca dijo una palabra demás, pero tampoco una palabra de menos, el que vivió libre y se fue libre".

martes, 6 de marzo de 2012

De 1984 al 2012

En la voz de María José Torreblanca


En un lugar sombrío, con matices grises y engranes de fondo; una sociedad mecanizada, mismas ropas, mismas ideas, mismos cuerpos sin alma; instrumentos de un ente superior codicioso, omniprescente y vengativo; un cuento en el que los héroes no existen, y el final está lejos de ser feliz.

Esta es la idea que me transmite la obra de George Orwell, 1984. Un mundo estrictamente cuadrado, insípido, carente de color y libertad. El autor nos transporta a una sociedad en la que pensar por sí mismos es penado, en la que todo aquello que nos hace humanos, como las ideologías, creencias, acciones y hasta los sentimientos, se encuentran reglamentadas; un lugar en el que no existe la expresión y mucho menos la individualidad, dónde todo aquello que se hace o se piensa es monitoreado de manera permanente por "El Gran Hermano", el padre, el dador, ese ser que se teme y se adora al mismo tiempo, con repudio y admiración.

Winston - el personaje principal - encarna el cambio, la rebelión, aunque en una manera discreta, siempre consciente del constante acecho del gran opresor; disfraza su agudeza y se camuflajea entre la sociedad de los sometidos, mientras que sólo en la infinita dimensión de su pensamiento se cuestiona y se lamenta por no poder desprenderse de ese entorno enfermizo.

Aquel cuento ficticio de 1984 ha dejado las páginas para plasmarse en la realidad del 2012, somos presas de la globalización, fiel audiencia del espectáculo del consumismo, actores sociales de una comunidad apacible y enajenada, retomando un concepto de la obra de Orwell, somos seres vaporizados, pues en el libro se refiere a aquellos que en un intento de alzar la voz y quitarse las cadenas de la opresión, eran exterminados casi por arte de magia, sin dejar huella alguna de su existencia, nadie le gana al sistema. Yo, por otro lado, encuentro a los vaporizados del 2012 en todas esas personas que se han dejado envolver por las masas, perdiendo su identidad y dejando de lado ese espíritu innovador y creativo, esa sed de aprendizaje y cultura, lo que les hacía diferentes el uno del otro se ha esfumado, y con ello han dejado de existir. Otro de los conceptos que considero importante rescatar es el de "crimental" es decir, un crimen mental, como ya había mencionado, inclusive aquellos que se atrevieran a pensar en contra de la ideología de El Gran Hermano eran acusados de conspiración y al representar una amenaza, eran exterminados. Lo cuál me lleva a preguntar cuántos crimentales hay hoy en día, quiénes se atreven a quitarse esas telarañas que la televisión, el gobierno y la ignorancia han tejido en nuestras cabezas, en este contexto, si los actos delictivos nos van a hacer crecer como individuos ¡cometamos crímenes mentales!

Una realidad que el libro de Orwell omite, y que quisiéramos que fuera ficción, es el castigo que el Gran Hermano de nuestro mundo otorga a todo aquel que sea visto como una amenaza, a aquellos que desean expresar la verdad y denunciar al corrupto, en el intento, solo consiguen unirse a cifras de atroces muertes, se exterminan para callarlos.

Como ven, la realidad de la obra de G. Orwell no está muy alejada a la que vivimos, pero estamos tan inmersos en ella que muchos ya no la perciben como algo dañino, es simplemente la vida que conocen, y como Winston menciona en una parte," quizá el pasado fue distinto, o quizá el futuro lo será", solo esperamos que aquellos vaporizados despierten del letargo en que se encuentran y dejen de ser dominados para empezar a pensar por sí mismos.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Spot Millonario

En la voz de Lizbeth Rodriguez


Precampañas, elecciones  y televisoras son un grupo muy organizado pero caótico a la vez,  IFE se empeña a que nosotros como ciudadanos estemos enterados de los participantes en las elecciones de cualquier puesto burocrático, gracias a los spot que pueden desplazar su publicidad por radio o televisión. Presidencia, Senado y Cámara de Diputados son los casi 10 millones de spot que los partidos políticos tienen en el  proceso electoral y del cual se desempeñan a crear spots para una buena publicidad. Dinero, dinero y más dinero se invierten a estos spots, grandes cantidades y personas se ven involucradas para la creatividad de estos. En este  año, el gasto electoral de los partidos políticos superó los mil 500 millones de pesos, de los cuales incluye un  análisis del IFE, el gasto en medios electrónicos se destinaron poco más de 800 millones de pesos, según los reportes enviados al instituto. Si asumiéramos  un acto de buena fe que partidos políticos, candidatos y medios de comunicación fueran almas caritativas con los ciudadanos de cumplir la ley, ya no fuera su  situación  incertidumbre total.
            Aún no queda claro, al menos para mí, no importaría el alto gasto que hace en los spot que es de lo cual está demasiado elevado para simplemente manipular con la publicidad de persuasión a las personas. Y la situación empieza poco a poco a empeorar ya que se acerca los días de la elección presidencial partidos fuertes,  grandes años de trayectoria y grandes historias que han marcado la historia de México es lo que pasa cada 6 años donde los spot son millonarios al llegar a nuestros ojo y oídos para crear una gran satisfacción de credibilidad en nuestras mentes y credencial electoral, ojala la fe que crean en sus palabras, imágenes  y pues spots no se pierdan, y así no perder más de la que ya hemos perdido.

De carácter animoso

En la voz de María José Torreblanca

De pequeños jugamos a ser grandes, en convertirnos en un ser poderoso que salva el mundo de todo mal, que no sufre y es indestructible, en ser la mamá más cariñosa para aquel viejo mono de trapo; creemos en un futuro sencillo y armonioso, llenos de esperanza y una hambre inmensa de vida.

Recuerdo mi infancia como la de cualquier otro niño, momentos de alegría y rabietas, los típicos juegos, nada complejo que fuera producto de las nuevas tecnologías -en comparación de los niños de hoy- pues mi sobrina de 6 años ya tiene una cuenta en Facebook y su primer celular le fue obsequiado hace 3 navidades; las cosas eran más sencillas, austeras quizá, encontraba entretenimiento en cosas simples, y si algo me era de especial agrado, era escribir. Creo que mis primeras redacciones, aunque infantiles y cursis, fueron cartas a mi mamá, las hacía sin ningún motivo y a todo momento, y más que por el hecho de expresar mi amor y admiración a esta figura, encontraba esa alegría que solo siente un niño al hacer algo que le gusta. Cuando descubrí la rima elaboraba algunos 5 o 6 versos, la idea de hacer sonar las oraciones de manera singular, y que aquello tuviera un sentido especial me era gratificante, después vinieron cuentos o simples pensamientos. Las palabras siempre ejercieron un poder sobre mí, la sola construcción de letras y su significado, inclusive empecé a leer el diccionario trazándome la meta de aprender por mínimo una palabra diariamente, aunque creo que nunca busqué las palabras, ellas llegaron a mi.

Al llegar el momento de escoger a lo que me dedicaría se presentó una confusión, pues aunque siempre había gustado de la escritura, por la sociedad, la familia, otras influencias externas o mismas confusiones de la adolescencia, no estaba segura que mi hobbie fuera lo suficientemente fuerte como para pasar el resto de mi vida haciéndolo, en aspectos de oportunidad de trabajo, solvencia económica, calidad de vida, etc. Veo que este ha sido el factor común para muchos de mis compañeros; en pláticas en convivencias sociales cuando surge el "¿Y tú que estudias?", decir ciencias de la comunicación es dar una idea a la persona de quién eres, una idea errónea la mayoría de las veces, por esta percepción que se tiene de que quienes optan por esa licenciatura son los que quisieron irse por el camino fácil, por el choro, o el chisme, asuntos superfluos, y si acaso les llega una ligera idea de periodismo. Pero aveces es así, todos conocemos al que se integra a la carrera por ser la que le dijeron resultaría más fácil, o porque les gustan las noticias del espectáculo, y esa es la única idea que proyecta el comunicólogo, al menos para aquellos que no saben lo que es ser un estudiante de las ciencias de la comunicación, pienso que la sociedad no se encuentra lo suficientemente informada al respecto, y en parte es por culpa del mismo comunicólogo, que no se empeña en limpiar su imagen y demostrar que es más que chismes, morbo y un intento de llegar a los reflectores; y con esa imagen será difícil llegar a una empresa y hacer ver que tenemos cualidades, aptitudes y habilidades que nos hacen valiosos. Puedo decir que no me arrepiento de haber elegido esta profesión, pues en este semestre más que en otros me doy cuenta de que es lo que se apega a mis intereses, que nadie busca tener ciertos gustos o habilidades, sino que cada persona está integrada por un paquete de herramientas, por decirlo así, que le permiten sentirse identificados con una u otra carrera, y aquel que se deja llevar por ese sentimiento más allá que por la influencia de los que no saben, ya se encuentra a la mitad del camino, lo demás corresponde al empeño y esfuerzo con el que se vaya desarrollando.

¡Ánimo compañeros!

Polvo Libre


En la voz de Yubel Sánchez.

A veces la realidad no llena, no satisface, no abastece las necesidades. La realidad del mexicano llena de carencias, de mortificaciones, de falta de oportunidades, hace que de una forma u otra se busque la salida a tanta marginidad, por eso algunos; los más afortunados de los marginados; se sumergen  a un mundo virtual, tratando de encontrar la salida a los problemas o por lo menos olvidarlos por un rato. Los otros, los más atrevidos o menos informados talvez, encuentran en los estupefacientes el escape; entonces su realidad se vuelve verde, azul, amarillo, los pleitos internos se van, junto con las deudas económicas y las enfermedades, creando matices casi perfectos en la mente.
             No es difícil encontrar los estragos de las drogas en la sociedad, la primera vez que vi a alguien aspirando de una bolsa amarilla tenía 12 años quizá menos y no fue necesario buscarlo, simplemente estuvo ahí cuando iba rumbo a la escuela o a la tienda a comprar dulces, supongo que para la mayoría de nosotros la primera vez también fue inesperada. Pleitos callejeros, vagabundos, matrimonios arruinados y demás son sus resultados. Pero lo peor es la actual guerra entre los carteles del tráfico, que a muchos inocentes ha dejado en el camino y el desperdicio de dinero que hace el gobierno para “combatirlo”.
¿Y si distintos problemas de ese índole pudieran evitarse legalizando las drogas? Hace días hablaba con una testigo de jehová respecto al tema y se asustó dijo que “las cosas se iban a poner más feas” si esto sucedía, que cualquiera iba a poder drogarse, que iban a estar al alcance de los niños, que el mundo se volvería una sociedad de locos. Y me pregunto: ¿Acaso no estamos en ese punto ya? Las cosas no se pueden poner más feas, las drogas están en donde sea y el mundo está lleno de locos, entonces ¿Por qué no intentar algo nuevo?
La única realidad en la que hemos vivido es donde se prohíbe vender drogas, los que lo hacen son castigados con cárcel y tachados por la sociedad como malas personas. Pero no hay que hacernos tontos, las drogas fluyen, sabemos donde las venden o a quien debemos acudir para conseguirlas, conocemos a algún drogadicto, es un problema social con el cual hemos aprendido a vivir y nos cree problemas o no, se ha normalizado. Entonces normalicémonos, es cuestión de expandir nuestras mentes y pensar en el fortunio que esto nos traería. Para empezar ya no habrá pretexto por parte del gobierno para derrochar dinero público en el combate con el narcotráfico ¡fallido! y éste, quiero creer, se iría a distintas causas como la educación que tanta falta hace en este país ignorante y la salud. La legalización de las drogas también aseguraría una mejor calidad en los productos y se podría proporcionar dosis controladas a los consumidores.
Igual y no es la solución al todo del problema, pretender que ya no se venderá ilegalmente a menor precio o en mayores cantidades es tonto, pero por lo menos nos ayudará a crecer como sociedad, a cambiar, a evolucionar, y hacernos más tolerantes y por consiguiente obtener los beneficios antes mencionados.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Desde cuándo…


En la voz de Lizbeth Rodriguez

Este artículo escrito sobre la legalización de las  drogas  por Héctor Aguilar Camín habla sobre un tema que ha sido cuestionado durante años y cada año se vuelve  más problemático. Y como sociedad nos pone a pensar que pasaría si se aceptara ya que vivimos en tiempos de  una gran violencia gracias al narcomenudeo.

Explica algunos puntos a favor de la legislación de los cuales no los había pensado y me parecen muy ciertos,  uno de los primeros es que se  tendría un efecto en la ganancia del crimen organizado pues reduciría su capacidad de corrupción, reclutamiento y violencia. Otro punto a favor que dijo este artículo  es que abriría un espacio a la regeneración de barrios pobres que están tomados por el narcomenudeo del cual es un caso real, la necesidad de dinero a orilla  a los trabajos de mala vida, pero con tener algo de dinero para alimentarse no interesa si se emplea un trabajo mal ávido. Y sin darnos cuenta este problema sobre la legalización de las  drogas ayudaría también en la educación y salud. No contaba con esa información pero a como se  plantea estoy de acuerdo con él, ya que se implementa demasiado dinero y labor en contra del narcomenudeo y por lo tanto ese dinero y esfuerzo se emplearía en la educación y salud. Y algo comentado que es realmente cierto seria que México es una fuente fuerte en la producción y paso de mercancía de la cual ya no tendría problema en estar concentrándose en perseguir el tráfico, sino  que mejor en la seguridad publica en crímenes que afectan la vida diaria de los ciudadanos. En unos breves párrafos a los que lean este articulo como lo hizo conmigo nos cambiara de opinión y pondrá a pensar que pasaría si se legalizaran las drogas para un bien como nos lo dice o podría suceder lo contrario, pero un cambio siempre es bueno.

¡Ya dijo!


En la Voz de Yubel Sánchez.
Ayer leía una nota sobre la televisión de cable y la televisión abierta, las ventajes de una, desventajas de otra y viceversa. El artículo daba también porcentajes de incrementos en las ventas de empresas como: cablevisión, cablemás, etc. Así como una frase del señor Salinas Pliego justificando la salida de TV Azteca de la televisión de paga.
Algunos aumentos en las contrataciones de televisión por cable llegan hasta el 19.6%; incrementos que demuestran dos cosas: que los salarios están aumentando y por eso el mexicano ya cuenta con televisión de paga, o la programación gratuita es tan pero tan mala que no importa un gasto extra al mes con tal de evitarnos la molestia de ver programas como Laura o Cosas de la Vida; que en lugar de unir a la familia (título que se adjudican) degradan de una manera terrible al mexicano, poniendo en evidencia al esposo infiel, a la madre que abandona a sus hijos, o el hijo “nini” bandolero. ¿Realmente estos casos ayudan al mexicano a mejorar como persona? o sea ¿aquel hombre que es infiel al ver el programa deja de serlo, la madre sin escrúpulos que abandonó a sus hijos se va arrepentir de haberlo hecho o al flojo se le va a quitar lo flojo? O ¿Cuál es el propósito de esos programas entonces, solo hacer que una familia entera; actuada o no, se destruya frente a los ojos de miles de mexicanos (desgraciadamente)?
Y entonces el Sr. Salinas Pliego dice esto: "Y si me hablan de televisión abierta, es un sistema de distribución que data de 1930 y hoy con el Internet y el cable ya va de salida. Los contenidos son los que hacen la diferencia, si tenemos buenos contenidos la gente nos va a ver". El señor hablando de buenos contenidos, ¡por favor!, si hace lo mismo que Televisa con talk shows matutinos como “venga la alegría”, hasta malos nombres les ponen a los programas. Aparte asume que la mayoría del mexicano cuenta con Internet y cable y por lo tanto ahora tenemos que pagar por mantenernos informados, ¿en donde deja a los que no tienen? los marginados que se chinguen, ahora ¿si no tienes dinero para pagar televisión por cable entonces no tienes derecho a ver televisión con buenos contenidos?
La realidad es que Salinas Pliego y demás encargados de las televisoras nacionales son empresarios a quienes no les importa entretener y educar al pueblo con buena televisión. No les importa, ellos se lucran con la marginidad del pueblo - mientras menos sepan con menos se conforman- se agarran de valores familiares y religiosos para hacer creer al público que enseñan cosas buenas pero en realidad se burlan en nuestras caras diciendo: “te doy esto, porque es lo que te gusta ver” como si nuestro intelecto solo fuera capaz de soportar a “Chabelo” o “100 mexicanos DIJIERON”. Y mientras México les aplaude con ratings altos.

martes, 21 de febrero de 2012

Scrooge tenía razón, y vaya que si...

En la voz de María José Torreblanca


Buscando en las diferentes páginas por algún artículo que llamara mi atención, encontré en la Revista mexicana de comunicación este artículo llamado “Scrooge tenía razón” escrito por  Pilar Ramírez. El título llamó mi atención ya que siempre había estado en una postura similar a la que maneja el autor, creo que se le juzga demasiado al famoso personaje de Charles Dickens, para mí era más  una persona con convicciones y que simplemente no se dejaba llevar tan fácilmente por el pensamiento de los demás, aunado eso, su personalidad  gruñona y avara, lo hacían el villano perfecto de toda Navidad. Aun así, hubiera sido interesante conocer el porqué de la aberración de Scrooge ante dichas festividades.
Hoy difícilmente encontramos a alguna persona  que comparta ese sentimiento de indiferencia  por la fiesta, al contrario, parece que están esperando que se acerque la  fecha para empezar a comprar toda clase de artículos alusivos a la  fecha; como se describe en el artículo, las personas desde varios meses de anticipación se preparan para adueñarse de nuevos productos que apenas y pueden pagar, encharcándose hasta el siguiente año; quizá ese afán sea un intento de escape de la realidad, al ver que el año no ha sido lo que esperaban se ponen una venda en los ojos (de noche buenas y jo –jo- jo) con la esperanza de que el próximo año las cosas resulten mejor, y mientras, celebremos el final de año con toda la actitud positiva;  y eso está bien, pero no en un país en el que el salario mínimo es para reírse. Si tan solo los mexicanos fueran tan precavidos en otras cosas como para la navidad quizá las cosas fueran distintas, quizá sí podrían liquidar de manera tranquila las exorbitantes  compras navideñas. Pero es cierto, no es el mexicano quien tiene toda la culpa, la publicidad ejerce gran influencia sobre nosotros, nuevamente los empresarios encuentran una manera de incrementar su  fortuna, por desgracia sólo conocen un modus operandi – manipular a la sociedad al grado de dejarlos peor que como estaba-  Y no solamente en épocas decembrinas; hace apenas dos  meses de la fecha y  ya pasaron otras en las cuales la publicidad se encargó de exprimir la cartera de millones; el día de Reyes, el día de la candelaria, y ni hablar  de la más reciente, el 14 de febrero, fecha  de la cual ni yo me salvé. Pero así vivimos,   y al parecer así nos gusta, dándonos esos lujos que no siempre podemos solventar, pero el año que viene será mejor, ojalá…

miércoles, 15 de febrero de 2012

"El güero"


En la voz de Yubel Sánchez.

Un martes igual a muchos, no recuerdo la fecha exacta, “el güero”, como lo mencionó mi papá en una de las tantas anécdotas que me ha contado sobre su juventud, fue baleado por tres sujetos armados.
Ese día, saliendo de clases fui a visitar a mi abuela, caminaba aproximadamente tres casas antes de llegar y ya podía escuchar el sonido ensordecedor de la maquina cortadora de mi padre. Entré sin tocar, vi la sala de madera con cojines cafés y un cuadro grande rebosado de tonos azules que siempre me ha gustado observar, al fondo él trabajando en alguna ventana de aluminio color natural cromado. Saludé a mi papá y entre un fuerte abrazo y un beso en la cabeza me dijo -¿te acuerdas cuando te conté sobre el güero?- Si, contesté inmediatamente sin siquiera haberlo recordado realmente, entonces mi mente empezó a buscar entre tantas historias que ha amenizado nuestras comidas y recordé; mi padre tenía un perro que adoraba, se llamaba “Bobby” de ninguna raza en especifico. Un día tomándose unas cervezas con sus amigos cerca del taller mecánico de “el güero”, Bobby quien siempre estaba cerca de mi papá merodeaba en busca de comida supongo el taller mecánico, el güero sin saber de quien era el perro lo pateo fuertemente en el estomago, simplemente no lo quería ahí. El pobre perro salió corriendo entre aullidos para con su dueño. Papá al darse cuenta de la saña del golpe, se levanta y dice –Bueno ¿Qué te hizo el perro?, a lo que el güero contestó – Ah ¿es tu perro?, y soltó algunas carcajadas. Su risa alteró el enojo de mi padre, nunca ha sido una persona muy tolerante que digamos, se dirigió a él y de un golpe lo sentó en el piso, según su historia.  Desde esa ocasión se desataron conflictos entre ellos, aun siendo vecinos desde mucho tiempo atrás, hasta que un buen día se dieron la mano y limaron asperezas.
Todo eso pasaba por mi mente, recordando, mientras escuchaba  a mi papá decir – Pues lo mataron hace rato – me contó como la policía había llegado de nuevo tarde al lugar de los hechos; el taller “El güero”, que se encuentra hasta la fecha a espaldas de la casa de mi abuela, dividido ambos domicilios por tan solo una barda de ladrillos sin pintar. Me entró ese escalofrío que se siente al pensar en la muerte propia o de quien sea, me acordé que el señor a quien no conocí pero llegué a ver en distintas ocasiones llevando a su hijo a la escuela; un niño de aproximadamente 8 años, me sentí mal por él, peor aun cuando mi padre al continuar su platica me dijo que el niño, quien asiste a la misma escuela que mis hermanos, estaba ahí, en el taller junto a su padre al momento del atentado, los criminales no le hicieron nada y al mismo tiempo le hicieron lo peor.
Al día siguiente, en primera plana de “La i” y “Primera Hora”, entre un título escandaloso y una imagen ofensiva carente de toda moral y principio ético, estaba el Güero. Mi mamá lo conocía, al ver la imagen en el periódico se quedó sin palabras, ni siquiera quiso leer la nota. Me puse a pensar en la mamá de este hombre, la esposa, y más que nada en el niño, el trauma que el suceso debió ocasionarle, y aparte tener que lidiar con el recuerdo plasmado en un medio público para siempre. 
No sé si el güero estaba metido en “malos pasos”; profesión con la que marcan a todos los que han sido colgados, descuartizados, balaceados, etc., y esa fue la razón de su final fatal pero no me importa, ni tiene porque importarle a la sociedad mazatleca, ni a los reporteros, ni a los empresarios dueños de los periódicos. ¿En qué momento alguien que siempre ha sido irrelevante para la sociedad, los reporteros y los empresarios se vuelve importante, se vuelve noticia, se vuelve digno de una primera plana?, ¿En qué momento los niños aprendieron qué es una AK47?, ¿En qué momento se volvió más importante vender algunos ejemplares más que el respeto a la vida humana?, ¿En qué momento nos convertimos en monstruos hambrientos de sangre alimentados por monstruos hambrientos de plata?
No estoy en contra de informar, pienso que los periódicos son una fuente de información importante, indispensable. Estoy en contra de cada título exagerado y burlesco, cada imagen sangrienta carente de ética y moral, cada lector morboso, cada reportero inconciente, cada empresario avaro, cada uno de éstos le quita credibilidad al medio de comunicación escrito más viejo.

A favor de la palabra

En la voz de María José Torreblanca

Vivimos en un lugar dónde el pensar qué pasa al perecer no sirve de nada, simplemente por el hecho de que aunque estemos conscientes de lo que está mal o bien, somos parte de la población que no tiene derecho a opinar o alzar la voz, pues no será escuchada.  Seguramente podremos hablar de eso entre nosotros, presentar nuestras inconformidades con nuestro grupo cercano y llorar nuestras penas, consolarnos en nuestras desgracias y aprender a olvidarlas o, esconderlas, sin importar lo que hagamos con ellas parece no haber remedio más que vivir con esa inconformidad. Pero  ¿qué nos mantiene callados?, la opresión que nuestro pueblo sufre, el sometimiento al que estamos encadenados, el mismo en el que se encontraban los antepasados, no se si sea cuestión  de costumbre o miedo, que la mayoría no se atreva a hacer algo para romper ese silencio, tratar de luchar; la lucha quizá ya se haya hecho, pero en vano, en este mundo donde solamente tienen el privilegio y fortuna de ser tomados en cuenta las personas apoderadas, con recursos, que llegan a su status através del pisoteo de los demás, de su dolor y sus tragedias.
            La defensa de la palabra es un medio por el cual se puede llevar a cabo el cambio  - y me refiero al gran cambio- cambio que ha sido anhelado por tanta gente desde hace mucho tiempo y que ahora nos resulta difícil de creer, pareciera que lo más cercano a el son las películas, los sueños y las ilusiones, que son fusilados conforme pasa el tiempo para llegar a toparnos con una cruel realidad. Pero será posible que por medio de la palabra el pueblo entero se levante, junte fuerzas y arme voz, se convierta en digno opositor de las altas clases sociales que no han hecho más que aprovechar su situación para desfavorecer a los demás (la pregunta de todos los tiempos a la que la mayoría ya le dio respuesta).
            Ya todos sabemos que es una injusticia que mientras que la mayoría de las personas en América latina viven en las condiciones más deplorables, una pequeña fracción posea tanta riqueza que es ridícula. Quienes viven en la infortunia no tienen más que seguir con la cabeza agachada y utilizar medios de escape que en lugar de ser benéficos los trasladan a un oscuro porvenir, un porvenir que hoy vemos. Probablemente el lenguaje sea la única arma con la que se cuente, y el último recurso al que se puede recurrir, ahora todo se resume a el buen uso que le demos a la palabra.

martes, 14 de febrero de 2012

Los arrinconados


En voz alta de Lizbeth Rodriguez

Como  la frase lo dice  “educación laica y gratuita”, pero ¿en verdad lo es? Ahora  las nuevas formas de trabajos de tareas se realizan por medio de las tecnologías que no tiene nada de gratuitas, se piensa  que  ahora en este año todo mundo cuenta con su internet y computadora en casa, pero aunque exista un porciento que lo tenga hay otro porciento que no cuenta con él,  poseer una computadora, laptop, table etc. No es algo de algunos pesos y de la  cual la sociedad de un bajo ingreso no puede darse el lujo de tener.

Y es cuando resalta  el problema que presenta México con esa crisis que poco a poco se ha estado presenciando,  y es obviamente que el tener un salario no muy decoroso hace que no se resuelvan y sustenta varias necesidades,  el salario mínimo junto con el desempleo crean el dúo perfecto para decaer en la juventud en sus estudios, haciendo que lleguen a dejarlos por  falta de ingresos. La educación tomada como la herramienta perfecta para un mejor mañana pero como tenerla si no se puede ejercer, en donde quedaran esas ganas y sueños de querer realizar una diferencia en sus vidas, si ahora para contratar en los trabajos piden estudias a  preparatoria pero a secundaria es lo más lejos que algunos llegan a por carencia de  economía, ¿la educación laica y gratuita? No, no creo, ellos los desterrados por tener padres con salarios decorosos no pueden hacer más que salirse de sus estudios y ayudar en el mantenimiento de su casa, ¿y el país? El país, sigue su rumbo sin parar y mirar las personas que quedan en su paso sin leer y escribir o poder conseguir un trabajo estable. Es cuando se debe de cuestionar y observar que realmente no para todos la educación es laica y gratuita, existen todavía algunos desterrados de esas grandes oportunidades. 


miércoles, 8 de febrero de 2012

A caminar mundo.

En la voz de Yubel Sánchez.

El tiempo pasa volando y vuelo con él, entre cerros vestidos de naturaleza naranja y otros atiborrados de fría neblina, me encuentro. La presión del fuerte viento golpeando contra mi cara y el tiempo tratando de detener la huida, provocando esa sensación, esas ganas de escapar, esas ganas de volar.
Entre creencias, valores, amor y tráfico el tiempo pasa volando y me desvío de la realidad, buscando cosas donde no las hay, comiendo cosas que no debo, creyendo cosas que no son ciertas, encontrando cosas que tenía desde tiempo atrás; pero mis ojos están cerrados aunque aparenten alerta.
Enajenado, veo la vida pasar, siento el tiempo a través de mi físico y ni así logro entenderlo. Enciendo el televisor, río, me informo, salgo de casa y empiezo a volar, entre creencias, valores, amor y tráfico ni siquiera saludo a mi vecino, voy como un globo rojo dejando que la suave corriente de aire me lleve a donde quiera. Sin darme cuenta llega la noche, prendo el televisor y estoy enajenado.
Y entonces el mundo crea un monstruo, la publicidad me consume, la violencia me asusta y creo todo, soy tu títere, tu conejillo de indias, voto por ti, me uno a tus convicciones, soy parte de tu religión, quiero lo que tú quieres, me río de tus chistes, eres mejor que yo, actúo por inercia y no hago nada para detenerlo.
El tiempo pasó volando y siempre volé con él, como un globo rojo dejando que la suave corriente de aire me llevara a donde quisiera. Haciendo todo de prisa, amando tonterías, preocupándome por insignificancias, odiando todo lo diferente, y nunca fui nadie, porque siempre viví volando junto con el tiempo, nadie me dijo que la gente que vuela pasa desapercibida y aquellos que caminan van dejando huella a cada paso que dan, por más pequeño que sea el paso. A caminar mundo.

Ignorancia, Ignoremos.

En la voz de Lizbeth Rodriguez

Todo padre al ponerse  hablar o comentar sobre los avances ya sean tecnológicos que utilizan los adolescentes  o cómo  se comportan se sienten inseguros ya que no tienen un sustento de conocimientos que puedan ayudarles a debatir sobre ese acontecimiento. Es importante reconocer la gran diferencia de edad que cuentan algunos padre con respecto hacia sus hijos y como  el miedo al cambio los absorbe completamente, el cometer errores de los cuales no sepa como confrontarlo, pero uno de los problemas que está causando a la sociedad es el que algunos padres no quieren aceptar algunos cambios y los jóvenes están creciendo junto con esos avances lo que hace una gran barrera entre padres e hijos.

Esa ausencia a un conocimiento nuevo causa problemas ya que  el roll que llevan los jóvenes no es el mismo que los padres, ¿pero porque no quieren participar en él? Una respuesta seria sus supersticiones  que le influyeron desde pequeños, otra seria que los jóvenes sienten miedo  algunas veces que los padres pertenezcan a su mismo ámbito social, su contexto que forma parte de su persona, y de tal forma no les ayudan o permiten interactuar en el construyendo una barrera entre ellos. 

Es cuando se puede ver que al seguir creando nuevos avances o nuevas formas de convivir en los jóvenes, en los padres se crea un error ya que no se les toma encuentra su ignorancia hacia las nuevas etapas de la vida está implementando en los jóvenes  y se crea un espacio entre el padre y el hijo.

Abramos los ojos, pero primero la mente.


En la voz de María José Torreblanca


El hombre tiene diversas facultades que lo hacen destacarse de las demás especies; es racional, autónomo y persuasivo, es el ser que tiene una inmensa capacidad de convencimiento sobre los demás, dominación, y manipulación ante y hacia las masas, es útil y peligrosa a la vez, aquel que tenga la facilidad de tocar mentes y moldearlas a su modo se encuentra ante un don que requiere de responsabilidad, pero por otro lado, también podríamos pensar que no es especial quien sea capaz de manipular gente, sino que la gente es demasiado fácil de controlar; ahí podemos encontrar una paradoja, habrá personas que piensen de esa manera o de la contraria, pero la verdad es esta, las sociedades se ven altamente influenciadas por individuos, medios o imágenes, hay cientos de alternativas por las cuales llegar hacia el público y persuadirla de una u otra cosa, pero, ¿será esto benéfico? Lo que principalmente se creó pensando en una difusión eficaz de información probablemente haya sido algún truco que lejos de representar un bien hacia las personas, es una treta impulsada por  altos dirigentes que en aras de dominar a una población socialmente afectada la tratan de calmar o entretener con mensajitos, novelas y espectáculos pero, ¿no es esto una ofensa para nosotros?, ¿acaso dejamos de ser tan observadores que ahora nos despojamos de esa visión objetiva que nos impulsaba a analizar todo aquello que llegara a nosotros por cualquiera de nuestros sentidos?, qué hacer cuando la sociedad es tan maleable que cree en lo que se dice en cualquier medio impreso, cómo actuar cuando se pertenece a una masa movida por las palabras de algún dirigente embustero que no representa sino la voracidad del capitalismo, qué hacer cuando vivimos en esa sociedad en la que tal parece que la gente ha dejado de razonar, ha perdido esas facultades que lo distinguían de un primate para convertirse en un rebaño temeroso.

Personalmente, pienso que la educación es una herramienta vital para atacar este letargo intelectual que hace que nos movamos como unas marionetas manejadas por los hilos de empresarios que hablan bonito; corromper la ignorancia en la que nos encontramos inmersos, porque esa ignorancia no es más que una barrera, una barrera que nos dificulta el progreso colectivo que tanto ansiamos, una barrera de comunicación que necesitamos derribar.

martes, 31 de enero de 2012

Amantes de los Smartphones



En la voz de Lizbeth Rodríguez

Ser amante es tener una relación  con algo o alguien ya sea fiel o infiel, pero a la vez nos engañamos ya que se hacen cosas por satisfacer esa necesidad de estar junto a eso que amamos tanto. Es como empezamos con esta nueva relación que se está dando en casi toda la sociedad, y no se trata de una persona sino un objeto, es la  nueva forma de pertenecer a la sociedad y  no solo es vistiendo a la moda, ir a los lugares más  concurridos para así poder  interactuar con mejores personas, sino también tener la mejor tecnología para comunicarnos teniendo una “BlackBerry”, no importa la edad que se tenga si estas en secundaria, universidad o ya trabajando quieres pertenecer a esa comunidad que tienen su celular para poder estar en contacto con tu redes sociales pagando un mínimo pago mensual como lo manejan las empresas  telefónicas, ¿pero como fue que un teléfono para empresario paso a ser el deseo de varios jóvenes? no lo sabemos, pero si sabemos que se está cayendo en las redes de la tecnología.
Como jóvenes el  sentirnos  aceptados y seguir los pasos de un grupo en particular es el fuerte, es como sentirse con identidad. Pero sin darnos cuenta   estamos en las manos de  la manipulación de las empresas, como siempre lo hemos estado, pero estamos ignorando un problema   está  provocando  la falta de comunicación, ya que se le presta tanta atención a ese pequeño aparato que se pone como prioridad, en la escuela, en la casa y hasta con los amigos. Se esta tan atento a lo que pasa en su interior  y no importa lo que hagas si estas  platicando con alguien, que sería mejor estarlo haciendo de frente, o ver las nuevas publicaciones en las diferentes redes sociales y lo que provoca es que no se presta atención a lo que sucede alrededor de nosotros lo  que realmente hace y crea nuestro contexto, nuestra vida; nosotros creamos y decidimos lo que queremos incluir en nuestro roll no lo que los demás o la moda quiera, no hay que ser unos amantes de cosas que según tiene un lado bueno pero sin darnos cuenta crean un mal.

En Letargo


En la voz de Yubel Sánchez


Y después de hablar a través de los dedos y sonreír con monitores ¿Qué sigue?... El cuerpo no se sacia nunca, hoy tienes hambre, comes y es cuestión de horas para que el cuerpo te vuelva a pedir alimento. El amor nace, goza y sufre para después morir siendo atrofiado por la mundanidad de la vida misma, pero el cuerpo no se sacia nunca, y es por eso que un poema o canción de amor siempre será un éxito. Despertar, vivir, dormir, soñar y aquí vamos de nuevo, es que el cuerpo no se sacia nunca; es parte de la humanidad, hemos olvidado las delicias de la simplicidad de la vida para filtrarnos en un mundo lleno de maquinas… aparatos inertes.
Hace algunos días me preguntaron si creía en el “Apocalipsis” del 2012, si yo creía en el fin del mundo, me dijo él mi buen amigo con quien hablaba; -es que la televisión te lo recuerda a cada rato, hacen hincapié en ello y terminas creyéndolo, hasta en los canales intelectuales-, pensé un poco y terminé dándole una respuesta relativamente tonta. Ahora reflexiono y digo; lo que yo creo es irrelevante, pues no creo en ninguna religión, ni secta satánica, no creo en las propuestas de ningún partido político, ni en los resultados milagrosos de los productos para bajar de peso que diario salen en televisión, no creo que tenga que modificar mis hábitos para alargar mi vida; pues si fumas te mueres, si tomas te mueres, si vives te mueres, soy una incrédula así que lo que yo crea es irrelevante.
Lo que si sé, es que la televisión hace hincapié en el fin del mundo porque el público lo compra, Laura está ahí porque el público lo compra, las novelas y talk shows matutinos están ahí porque el público lo compra. La insistencia de los medios en darle fin al mundo una y otra vez; es la ganancia de una empresa y el delirio del ser pensando a la muerte como su mejor salida al cansancio que provoca el no poder saciar su propio cuerpo.
Los medios comunican, mesen masas a su antojo, algunos con buenos propósitos, otros manipulando y lucrándose con nuestro derecho a la información, pero una vez una persona me lo dijo y ahora entiendo, es mejor estar informados, de una u otra forma siempre tendremos la capacidad de analizar y escoger la información que nos convenga, es mejor estar informados a “medias”; por así decirlo, a ir por la vida ciegos, ciegos del mundo que está allí afuera acechándonos.
¿Qué sigue después de hablar a través de los dedos y sonreír con monitores? El Apocalipsis del que tanto se habla. El mundo permaneciendo en letargo, el mundo dejando que los aparatos inertes lo hagan todo, el mundo reposando mientras espera a que el cuerpo por fin satisfaga sus necesidades… sin refil.

Back to the roots…


En la voz de María José Torreblanca

Comienza la semana como todas las anteriores, te das cuenta que es lunes y deseas que termine el día; con los ojos cansados volteas a ver el televisor, sigue encendido en el mismo canal de la noche anterior. El día comienza y el recorrido hacia la escuela pasó sin que te dieras cuenta, con los audífonos al máximo ni siquiera notaste quién se sentó a  lado tuyo, te perdiste el discurso matutino de algún adicto en recuperación. Ya no platicas en clase, los regaños en la primaria parecen haber surtido efecto; con la mirada ávida sobre el profesor esperas su distracción para revisar tu celular, las múltiples vías que podrían avisarte que tienes un nuevo mensaje, están vacías, y sientes un alivio momentáneo, ahora te aqueja el porqué del vacío. De regreso a casa pasas desapercibido, la madre viendo la novela en el canal de las estrellas, y los demás, realmente no lo sabes, supones que los verás en línea más tarde. En el transcurso del día twitteas y posteas, no te das cuenta pero estás absorbido ya no por la caja idiota, sino por su precedente. Estás habituado a la dominación tecnológica, pero para ti es el uso normal que le das, y tienes razón; aprendiste a través de tus padres y la sociedad que en tus ratos de ocio bastaba con pulsar un botón para entretenerte, reemplazaste la experiencia y consejos de los mayores por un buscador universal, la comunicación personal se volvió un asunto obsoleto y te excusas diciendo que el individualismo te preparará para los tiempos venideros, eres el nuevo joven en una era tecnológica, el futuro del país, un país sin relaciones personales y me atrevería a decir que sin afecto verdadero.
¿Identificado?, la primera sociedad con la que tenemos contacto es la familia, y si desde el núcleo familiar se nos inculca la búsqueda de un apoyo o soporte en los medios electrónicos que suplan el acercamiento, la calidez de un abrazo, y la experiencia que se tiene al establecer un contacto humano directo, junto con todo lo que podemos oler, percibir y observar de dicho contacto, es natural que las nuevas generaciones crezcan con una idea errada de la comunicación; conocerán los avances, ventajas y múltiples beneficios que traen consigo todos los fenómenos tecnológicos, pero, desconocerán el principio fundamental que dio pie a todo lo que conocen, a esa forma de vida tan completa y tan vacía a la vez. Pero no es tarde, empecemos a cambiar esta conducta de dominación, comencemos con la comunicación familiar, desde donde se desprende la esencia del ser humano, aprendamos nuevamente a relacionarnos y expresarnos; si el hombre ha sido capaz de innovar miles de complejos artículos para su comodidad, la tarea de volver a sus raíces no será problema.

martes, 24 de enero de 2012

A falta de palabras...

En la voz de María José Torreblanca

Sin ojos, ni manos; sin boca o papel. Cuando no existe el medio para expresarse, cuando la idea no se vuelve palabra, ni oración; la mente saturada y labios mudos, el hombre se pierde en sí mismo; no habla, no crece, es un ser inocuo sin nada que ofrecer.
Para quienes estamos al tanto de la importancia que tiene el proceso comunicativo  en la sociedad no nos es ajeno el declive que este acto ha estado sufriendo en los últimos  años. Pareciera que a medida que surgen nuevas formas de comunicarnos, crece casi proporcionalmente una barrera que nos impide lograr llevar a cabo aquel diálogo que en épocas anteriores era tan esencial, las reuniones en familia a la hora de comer estaban casi obligatoriamente acompañadas de una charla en la que todos los miembros eran partícipes, el compartir anécdotas, escuchar opiniones o  expresarse sobre los temas de interés  formaban parte de  la interacción de una familia convencional. El  rezago cultural, tecnológico, o de cualquier índole,  no está permitido, y a medida que el ser humano ha ido evolucionando e innovando con el propósito de llegar  a crear un mundo lleno de comodidades y simplicidad en el que se reduzca lo mayormente posible cualquier tipo de esfuerzo, tal parece que se ha reducido también, de igual o mayor manera, aquel primitivo pero necesario instinto de estar con otras personas, no  solamente dicho de la manera en la que dos seres gozan de una proximidad, sino de interactuar entre ellos y de esta manera se dé el tan famoso proceso de emisión y recepción.
Ahora, quienes no tengan la adecuada noción de la importancia de la comunicación pensarán que esta descripción de una sociedad individualista no es tan grave, y que  al contrario, cuanto  más vele el hombre por su bienestar, se generará una ola de armonía colectiva y seres  humanos independientes que habrán llegado a la cumbre de la era tecnológica acompañada de éxitos y logros por doquier. Pero para el infortunio de tan positivas personas, el ser humano se realiza a través de la comunicación, de dar a conocer sus ideas y conocer la de otros, la adquisición de conocimiento no puede efectuarse  cuando  el hombre se aísla en si mismo tratando de volverse autosuficiente y superior a los demás. La comunicación es aquello que hace que se originen nuevas interrogantes, que se compartan opiniones y que a partir del análisis y el estudio se llegue a una innovación que finalmente sea benéfica para todos. El acto de comunicar fue, es y seguirá siendo materia de importancia, y está en cada uno de nosotros evitar que tan vital proceso no se estanque por la llegada de nuevos aparatos, instrumentos o medios, que aunque no lo recordemos, en un primer lugar fueron creados para comunicarnos.

“Hoy se habla con los dedos”


En voz alta de Yubel Sánchez

Hoy se habla con los dedos, hoy pretendemos tener amistades con gente que no conocemos, hoy tratamos de encontrar nuestra identidad en aparatos que mañana serán reliquias, hoy invertimos nuestro tiempo de vida en un espacio que no existe, hoy buscamos sabiduría y amor en un lugar que carece de ambas cosas, no me malinterpreten, estoy totalmente a favor de la tecnología y sus avances.
La comunicación es la base de toda sociedad, la oralidad ha permitido que costumbres, leyendas y mitos de nuestros antepasados hayan sido  transportados de generación en generación, hasta llegar a nosotros; creándonos un estilo de vida, una cultura. Este estilo de vida ha cambiado sin duda alguna con las nuevas tecnologías en comunicación, hoy en día nos vemos rodeados de un sin fin de medios de comunicación, desde los antiguos que continúan aunque con menos auge; como la carta y el teléfono, al internet y sus actuales redes sociales, que llegaron a proponer una nueva manera de comunicación y facilitar sin duda alguna la interacción a distancia.
Pareciera que la evolución tecnológica no se detendrá pronto y cuando apenas estamos acostumbrándonos o familiarizándonos con cierta propuesta tecnológica llega una nueva, haciendo que en pequeñas cosas consiente e inconscientemente cambiemos nuestra manera de interactuar. Buscamos lo actual, lo nuevo, estar a la moda aunque esto cueste más de lo que podemos pagar, y cuando logramos obtener ese “smartphone” lo más probable es que ya exista un “Supersmartphone”, gran decepción.
Pero ¿el estar inmersos en un mundo lleno de comunicación tecnológica ha logrado realmente una mejora de la comunicación en la sociedad? Pienso firmemente que los avances tecnológicos tienen un propósito positivo, y han evolucionado para bien, el gran problema es que siempre buscamos y logramos encontrar lo malo en las cosas buenas. Es un mal con el que nacemos. Ahora que tenemos infinidad de maneras para comunicarnos cada día nos comunicamos menos, las reuniones se hacen desde casa en una sala de chat cuando podríamos estar aprovechando el día en compañía de nuestros amigos, en cambio nos sumamos a un mundo virtual, en donde se habla con los dedos, y se sonríe con los monitores.
                                                                                           

La censura como barrera de comunicación en internet.


en voz alta de Lizbeth Rodriguez


La censura como ya la conocemos es una intervención en contenidos o formas en que se transmite alguna información o comentario, es bloquear la libertad de expresión a las personas. En la internet se está presentando  esta censura  de una manera muy incrementada a como se encontraba  algunos años anteriores, se puede encontrar varios sitios de difusión de comunicados al estar navegando  en la internet.  Lo cual a las editoriales no les está favoreciendo ya que dicen que afecta su trabajo. Al escoger este tema busque en internet algún documento o información que me ayudara como material de apoyo, pero encontré un link que me llamo la atención y más al empezarlo a  leerlo, ya que su título es referente a mi tema , el que encontré se llama “Nuevas barreras: bloqueo en línea, censura, vigilancia, seguridad de los periodistas y los “bloggers”, en este escrito hacen un hincapié a los bloggers  que fue lo que más llamo la atención ya que es la nueva herramienta que estamos utilizando como material de trabajo, pero ponen a esta herramienta de difusión como amenaza  hacia los periodistas profesionales, comenta que al no estar institucionalizadas con los editores y otros, tienen la facilidad de publicar información rápidamente, es comprensible que esté afectando esta nueva manera de difundir información ya que se pierde el interés por los demás medios, ya que el internet está tomando un gran impacto en nuestras vida cotidiana, pero a mi criterio es que la sociedad debe estar prepara para este cambio que poco a poco se está presenciando, el del mundo digital siento que llegaremos a ese tiempo en que todo será manejado por el internet ya en este año se están dando grandes pasos como en televisores, celulares que facilitan más la comunicación de igual forma será en la manera en que obtenemos información, lo que requiere y   a orilla es que a cómo va avanzando, nosotros lo tendremos que hacer, algunos  no estaremos dispuestos o preparados pero será necesario para no decaer en este contexto que  cada vez  es más difícil  para poder subsistir .

 Dejo el link del escrito encontrado el cual me hizo hacer este comentario.

http://www.unesco.org/new/es/communication-and-information/flagship-project-activities/world-press-freedom-day/2011-themes/new-barriers/

Barreras de la comunicación