miércoles, 8 de febrero de 2012

Abramos los ojos, pero primero la mente.


En la voz de María José Torreblanca


El hombre tiene diversas facultades que lo hacen destacarse de las demás especies; es racional, autónomo y persuasivo, es el ser que tiene una inmensa capacidad de convencimiento sobre los demás, dominación, y manipulación ante y hacia las masas, es útil y peligrosa a la vez, aquel que tenga la facilidad de tocar mentes y moldearlas a su modo se encuentra ante un don que requiere de responsabilidad, pero por otro lado, también podríamos pensar que no es especial quien sea capaz de manipular gente, sino que la gente es demasiado fácil de controlar; ahí podemos encontrar una paradoja, habrá personas que piensen de esa manera o de la contraria, pero la verdad es esta, las sociedades se ven altamente influenciadas por individuos, medios o imágenes, hay cientos de alternativas por las cuales llegar hacia el público y persuadirla de una u otra cosa, pero, ¿será esto benéfico? Lo que principalmente se creó pensando en una difusión eficaz de información probablemente haya sido algún truco que lejos de representar un bien hacia las personas, es una treta impulsada por  altos dirigentes que en aras de dominar a una población socialmente afectada la tratan de calmar o entretener con mensajitos, novelas y espectáculos pero, ¿no es esto una ofensa para nosotros?, ¿acaso dejamos de ser tan observadores que ahora nos despojamos de esa visión objetiva que nos impulsaba a analizar todo aquello que llegara a nosotros por cualquiera de nuestros sentidos?, qué hacer cuando la sociedad es tan maleable que cree en lo que se dice en cualquier medio impreso, cómo actuar cuando se pertenece a una masa movida por las palabras de algún dirigente embustero que no representa sino la voracidad del capitalismo, qué hacer cuando vivimos en esa sociedad en la que tal parece que la gente ha dejado de razonar, ha perdido esas facultades que lo distinguían de un primate para convertirse en un rebaño temeroso.

Personalmente, pienso que la educación es una herramienta vital para atacar este letargo intelectual que hace que nos movamos como unas marionetas manejadas por los hilos de empresarios que hablan bonito; corromper la ignorancia en la que nos encontramos inmersos, porque esa ignorancia no es más que una barrera, una barrera que nos dificulta el progreso colectivo que tanto ansiamos, una barrera de comunicación que necesitamos derribar.

1 comentario:

  1. La observación y la crítica, son vitales para todo individuo, gracias a ellos aprendemos y construimos el cambio social, sin embargo, parece que poco a poco se ha ido perdiendo. Somos cada vez menos reflexivos y propositivos. (MB)

    ResponderEliminar